Un sitio generado con IA sigue siendo un sitio que alguien debe administrar. El cliente puede traer una demo convincente o incluso una URL publicada sin saber cómo funcionan los formularios, el contenido, el dominio o el despliegue. Esa es una situación normal para iniciar el diagnóstico técnico.
Inventario antes de editar
Identifica plataforma, repositorio, hosting, dominio y responsable del DNS. Averigua dónde está el código fuente, cómo se publica el sitio, qué servicios externos intervienen y quién paga cada cuenta. Haz una copia antes de tocar la versión activa. Una pantalla pulida puede ocultar una base sólida, una cadena frágil de servicios o un prototipo nunca probado con visitantes reales.
Prueba lo que importa
Recorre el sitio en teléfono y con teclado. Envía formularios de prueba y confirma que los mensajes llegan. Revisa enlaces, errores, contenido como texto real, accesibilidad y analítica. Comprueba que ninguna clave secreta haya quedado expuesta. Separa defectos cosméticos de fallas que bloquean consultas, ponen datos en riesgo o impiden editar el contenido.
Elige una ruta con evidencia
Puede convenir estabilizar lo existente, reconstruir partes específicas o migrar a otra plataforma. Compara costos de mantenimiento, acceso al código, propiedad de las cuentas y capacidades del equipo del cliente. Documenta qué se conserva, qué se reemplaza y qué no puede garantizarse sin más investigación.
Para una agencia, la oportunidad está en dar claridad al cliente antes de prometer un rescate. Si necesitas una contraparte para esa revisión, podemos definir el alcance técnico juntos.
